Soy el lenguaje. Tú eres mi lenguaje. Cada palabra nombra el universo que nos distancia. La palabra
verano arrastra cascabeles y si pronuncio
agosto surgen los pinares. Y
Andalucía se escribe con palabras de cuerda. Yo soy la voz, tengo el lenguaje. Y cuando digo
brea cantan los marineros, como con
cartabón una niña comulga en una ermita.
Reminiscencia está con sus sílabas siempre en primavera y l
ugar tiene cardos y grillos y vergüenza.
Cada palabra nos suma al infinito. Y en cada nombre estamos singulares. Escribo
trashumante y unos gitanos hacen noche en las lagunas de mi vida. Y en
cinamomo escucho mi infancia emancipándose. Yo tengo voz, tú voz es mi lenguaje. Somos la diferencia de las cosas. En cada nombre habita un mundo inmenso, en cada nombre hay muerte y hay orígenes.
El verbo
ser proviene de bengalas y en
fármaco se acuesta la senectud de Sócrates.